Chile ofrece visas según el propósito y la duración de tu estadía, incluyendo estancias cortas (por turismo o negocios), residencia temporal (por trabajo, estudios o familia) y residencia permanente.
Este permiso es para estancias cortas en Chile, generalmente de hasta 90 días, con fines como turismo, negocios de corta duración o visitas familiares. Generalmente no permite trabajo remunerado, aunque el Servicio de Migraciones (SERMIG) puede otorgar excepciones para actividades específicas y esporádicas. Muchas nacionalidades reciben una Tarjeta de Turismo al llegar; otras deben solicitar este permiso en un consulado chileno antes de viajar.
Fines comunes incluyen:
Turismo
Negocios de corta duración
Tratamientos médicos
Estudios de corta duración
Tripulantes, deportistas, conferencistas, consultores y técnicos en asignaciones breves
Este tipo de visados está dirigido a extranjeros que desean residir en Chile por un período limitado, usualmente de uno a dos años, con posibilidad de extensión o solicitud de residencia permanente. Los titulares generalmente pueden trabajar y estudiar. Las solicitudes se presentan en línea a través de la plataforma del Servicio de Migraciones (SERMIG).
Subcategorías comunes:
Visado de trabajo: Para personas con contrato laboral o trabajadores independientes
Visado de estudiante: Para quienes han sido aceptados en instituciones educativas chilenas reconocidas
Visado de reunificación familiar: Para personas con vínculos familiares con ciudadanos chilenos o residentes permanentes
Visado de jubilación e ingresos periódicos: Para quienes cuentan con ingresos pasivos regulares
Visado de inversionista: Para personas que realicen inversiones significativas en Chile
Visado Working Holiday: Disponible para jóvenes de países con acuerdos recíprocos (p. ej., Australia, Canadá, Nueva Zelanda)
Visados para propósitos religiosos y tratamientos médicos prolongados: Categorías específicas para ministros, religiosos y personas en tratamientos prolongados
Este estatus otorga a los extranjeros el derecho a residir y trabajar en Chile indefinidamente, de manera similar a los ciudadanos chilenos. Se solicita tras haber tenido un permiso de residencia temporal durante cierto período (generalmente de uno a dos años). Los solicitantes deben demostrar vínculos continuos con Chile y postular a través del Servicio de Migraciones (SERMIG). Después de mantener la residencia definitiva durante cierto tiempo (usualmente cinco años desde la visa temporal inicial), pueden ser elegibles para la ciudadanía chilena.
Completa nuestro formulario inicial hoy mismo y deja que nuestros expertos te guíen en cada paso del camino.